domingo, 3 de noviembre de 2013

Todos Los Dichos Del Abuelo De Alejandro Jodorowsky

Decía mi abuelo: “Da que pensar: En este mundo redondo, el que no sabe nadar, se va al fondo”.
Decía mi abuelo: “Si una persona te dice burro, no le creas. Pero si dos te dicen burro, comienza a rebuznar”.
Decía mi abuelo: “Un enemigo inteligente es mejor que un amigo tonto”.
Me decía mi abuelo: “El amor es tuerto, el odio es ciego”.
Decía mi abuelo: “Alégrate si tropiezas y caes, en el suelo tu mano puede encontrar un diamante”.
Decía mi abuelo: “Le dan a sus ovejas un lobo como pastor, y después se quejan”.
Decía mi abuelo: “Ni nadie es bueno para todo, ni nadie sirve para nada”.
Decía mi abuelo: “Una piedra que te lanza un amigo es una manzana”.
Decía mi abuelo: “No te fíes de las apariencias: el tuerto, aunque sólo tiene un ojo, de todas maneras llora”.
Decía mi abuelo: “Demasiada humildad es orgullo”.
Decía mi abuelo: “Lo que no estás obligado de decir, cállalo”.
Decía mi abuelo: “No puedes impedir que el ave de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero puedes impedir que anide en tus cabellos”.
Decía mi abuelo: “Si no eres rey, acepta ser semilla”.
Decía mi abuelo: “El corazón del político está en su lengua. La lengua del pueblo está en su corazón”.
Decía mi abuelo: “Más que al fin del mundo le temo al fin de mes”.
Decía mi abuelo: “Si das dos granos de trigo a un pájaro, él se come uno, y Dios hace una espiga del otro”.
Dijo mi abuelo: “No se pueden partir nueces con un plátano maduro”.
Dijo mi abuelo: “Si te sientes muy importante, mete un dedo en el mar, retíralo y mira el hoyo que deja”.
Decía mi abuelo: “Si tu prójimo es pequeño, inclínate hacia él”.
Decía mi abuelo: “El buey es lento, pero la tierra tiene toda la paciencia del mundo”.
Dijo mi abuelo: “Dios me hizo jardinero porque sabe que en un jardín la mitad del trabajo la haces de rodillas”.
Me decía mi abuelo: “Si enciendes tu vela, con ella puedes encender la de muchos otros”.
Decía mi abuelo: “He visto a un hombre crear una fortuna. Nunca he visto a una fortuna crear un hombre”.
Decía mi abuelo: “Masca antes de tragar. Escucha antes de hablar”.
Decía mi abuelo: “No digas que el alma no existe. El pozo no es demasiado profundo, la cuerda es la que es corta”.
Decía mi abuelo: “Los ceniceros y los ricos, mientras más llenos más sucios”.
Decía mi abuelo: “Persevera. Un solo hachazo a cada árbol y ninguno cae”.
Decía mi abuelo: “Cree en una nueva primavera y siembra en invierno”.
Decía mi abuelo: “Una sola mano sin la otra, haga lo que haga, no logrará desatar un doble nudo”.
Decía mi abuelo: “Es bueno ser santo pero no tonto: por exceso de dulzura te comen las moscas”.
Decía mi abuelo: “Que el dinero sea tu esclavo, pero tú no seas esclavo del dinero que no tienes”.
Decía mi abuelo: “Aunque tengas vacíos los bolsillos, mantén tu espalda recta”.
Dijo mi abuelo: “Las mujeres recuerdan a los hombres que las hicieron reír. Los hombres recuerdan a las mujeres que los hicieron llorar”.
Decía mi abuelo: “A donde el corazón se inclina, el pie camina”.
Decía mi abuelo: “No ates a un perro con un collar de salchichas”.
Decía mi abuelo: “¿De que te sirve que el mundo sea ancho si tus zapatos son estrechos?”.
Decía mi abuelo: “Más vale un pequeño fuego que te calienta que un gran fuego que te quema”.
Decía mi abuelo: “El hombre es capaz de lo mejor como de lo peor. Pero es en lo peor donde es mejor”.
Decía mi abuelo: “Si vives en el desierto no es un mérito jurar que nunca comerás pescado”.
Decía mi abuelo: “Quien sólo hace lo que quiere, encuentra lo que no quiere”.
Decía mi abuelo: “Si comes cerezas con un poderoso te expones a que te escupa los huesos en la cara”.
Dijo mi abuelo: “Si no eres valiente, fortifica tus piernas”.
Dijo mi abuelo: “Sólo cuando el gato está ahíto dice que el culo de la rata hiede”.
Dijo mi abuelo: “Cuando un árbol cae, lo oímos; cuando crece el bosque, ningún sonido”.
Decía mi abuelo: “¡Así es la vida, siete veces abajo, ocho veces arriba!”.
Decía mi abuelo:  “Si no aceptas maestros, el tiempo será tu maestro”.
Dijo mi abuelo: “Mi sueño es morir joven a una edad muy avanzada”.
Decía mi abuelo: “¡Qué agradable es no hacer nada cuando todo se agita alrededor de ti!”.
Decía mi abuelo: “La miel es una cosa, el precio de la miel es otra”.
Dijo mi abuelo: “Si vives en un desierto de arena, no le pidas a Dios que te permita criar peces”.
Decía mi abuelo: "Selecciona tus amistades: cuando se deja la reja abierta, los puercos pisotean las flores".
Dijo mi abuelo: “Paga tus deudas morales. No puedes marchar mirando las estrellas si tienes una piedra en tu zapato".
Decía mi abuelo: “Quien sólo hace lo que quiere, encuentra lo que no quiere".
Decía mi abuelo: "Pon atención. Si robas, pecas una vez. Si te roban, pecas diez veces".
Decía mi abuelo: "Los jóvenes que se creen santos, más tarde se convierten en demonios viejos".
Dijo mi abuelo: “La naturaleza nos ha dado una lengua y dos orejas, para que escuchemos el doble de lo que decimos".
Dijo mi abuelo: "Por más que estrujes la ubre una vaca, no saldrá de ella un libro sobre la pasteurización".
Decía mi abuelo: "Cuidado: tus muchos y tus pocos te dañan el alma".
Dijo mi abuelo: "Si das, olvídalo. Si te dan, recuérdalo siempre".
Me dijo mi abuelo: “Vive como si fueras a morir mañana, estudia como si fueras a vivir siempre".

Dijo mi abuelo: "El que confiesa su ignorancia la muestra una vez, el que trata de ocultarla la muestra varias veces".

Dijo mi abuelo: “Quien quiere hacer algo encuentra un medio. Quien no quiere hacer nada encuentra una excusa".

Dijo mi abuelo: "Para hacer algo bien, mil días no son suficientes, Para hacer algo mal, basta un solo día".

Me dijo mi abuelo: “Si quieres obtener todo de ella, no le exijas nada".

Decía mi abuelo: "La rosa tiene espinas sólo para el que la quiere cortar".

Decía mi abuelo: "Cuando les prestas dinero son tus amigos. Cuando te lo devuelven son tus enemigos".

Me dijo mi abuelo: “Sé como los ríos, nunca dejan de ir al mar pero siguen fieles a su fuente de origen”.

Dijo mi abuelo: "Es molesto envejecer, pero es el único medio que tenemos para vivir una larga vida".

Decía mi abuelo: "Deja este mundo más bello de como lo encontraste al llegar a él".

Dijo mi abuelo: "Logras tener la miel sólo arriesgándote a que te piquen las abejas".

Decía mi abuelo: "En lugar de maldecir la oscuridad prende una vela". Y agregaba: "Una sola vela encendida acaba con mil años de oscuridad". 

Decía mi abuelo: "El enfermo que tiene la boca amarga, encuentra amarga hasta la miel".

Decía mi abuelo: "La estrechez del corazón es peor que la estrechez de la mano".

Decía mi abuelo: "El momento dado por el azar, vale más que el momento elegido de antemano".

Decía mi abuelo: "El gran loro importante habla muy bien, pero está en una jaula".

Dijo mi abuelo: "¡Mil perros conducidos por un león valen más que mil leones conducidos por un perro!"

Decía mi abuelo: "Cuando las telarañas se unen, inmovilizan al Sansón".

Decía mi abuelo: "El biólogo pasa, la rana queda".

Decía mi abuelo: "Ama a la pobreza, es un tesoro que no cuesta caro".

Decía mi abuelo: "Cuando una paloma se junta con un cuervo, sus plumas siguen blancas pero su corazón se hace negro".

Decía mi abuelo: "Ese gran país que se siente útil porque te presta un paraguas cuando cesó de llover".

Dijo mi abuelo: "Te quejas del pan, te quejas de la jalea, nunca te falta la diarrea".

Dijo mi abuelo: "Lo he perdido todo, menos la felicidad".

Decía mi abuelo: "Ten cuidado con los buenitos, a veces mata quien no amenaza".

Decía mi abuelo: "Es igual que negar, tardar en dar".

Decía mi abuelo: "Culo de mal asiento, no acaba cosa alguna y emprende ciento".

Decía mi abuelo: "A cada necio le agrada su porrazo".

Decía mi abuelo: "Sarna con gusto no pica".

Decía mi abuelo: "Madre engañada, hija desconfiada". También decía: "La hija de la gata, ratones mata".
Decía mi abuelo: "Si te llenas de aire, solo parirás viento". 
Decía mi abuelo: "El que más habla es el que más tiene que callar".

Decía mi abuelo: "No te preocupes más, lo que no tiene remedio, remediado está".

Dijo mi abuelo: "Por más que trates y trates, si la novia no tiene por donde entrar, no serás padre".

Decía mi abuelo: "Si Dios no perdonara a los "pecadores", el Paraíso estaría vacío".

Dijo mi abuelo: "Preparémonos para todo lo que viene. Si vamos a morir, vayamos enfermando".

Decía mi abuelo: “El que cree que no necesita a los otros, se equivoca. Y el que cree que los otros lo necesitan, se equivoca más aún”.

Dijo mi abuelo: “¡Muchos creen que progresar es cambiar de defectos”.

Decía mi abuelo: “Esos son vaporosos, andan buscando problemas, van por osos”.

Decía mi abuelo: “Vigila tu lengua: la palabra que no has dicho es tu esclava. La palabra que has dicho es tu amo”.

Dijo mi abuelo: “Antes yo tenía 4 miembros flexibles y uno tieso. Ahora tengo 4 miembros tiesos y uno flexible”.

Decía mi abuelo: “El el bosque, cuando las ramas se pelean, las raíces se besan”.

Dijo mi abuelo: “Quien tropieza y no cae, le da valor a su paso”.

Dijo mi abuelo: “Cualquiera que sea tu meta, ella no es el final, sino un final. Cuando ya no esperas nada, comienza una nueva vida”.

Decía mi abuelo: “Si la madre es cebolla y el padre es ajo, ¿cómo puede ser el hijo mermelada de rosas?

Decía mi abuelo: “Cuando el padre le da al hijo, ambos ríen; cuando el hijo le da al padre, ambos lloran”.

Decía mi abuelo: “No muestres tus penas, a la gallina enferma la destrozan las otras a picotazos”.

Dijo mi abuelo: “Buena persona con todos, buen amigo para nadie”.


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Imagen: Manny Jaef 
@alejodorowsky en Twitter

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