sábado, 22 de marzo de 2014

¿Cuáles Son Los Tipos De Conflictos Que Se Dan En Las Parejas, Referidos A Los Cuatro Egos?

(Pregunta cuya respuesta está inspirada en la teoría psicogenealógica de Marianne Costa y Alejandro Jodorowsky)

En el ego material está la lucha por existir:
Si nuestros padres no nos han dado la atención suficiente ni nos han valorado, no sabemos quienes somos, estamos vacíos, no creemos valer nada. No puedes darle nada al mundo. En ese estado buscamos en la pareja todo lo que creemos que no somos. Acabamos encontrando como pareja a otra persona que también se siente vacía. Uno activo y el otro pasivo, uno adorará al otro y este último se dejará adorar. Uno interpreta el papel del adulto y el otro el del niño, cada uno se basa en el otro. El que admiraba al otro acaba abandonándolo, después de hacerlo caer de su pedestal. Después inicia la búsqueda de otra pareja que merezca su admiración.

En el ego libidinal está la lucha por la identidad sexual:
Esta lucha aparece cuando una mujer forma pareja para simular una feminidad que no conoce, porque tuvo a una madre viril. O un hombre crea una pareja para simular una virilidad que tampoco conoce, porque tuvo un padre débil o ausente. Fue educado por la madre, o la tía, o una hermana, o la abuela y está dotado de un ánima muy fuerte.
Al principio la mujer se resigna a un papel más pasivo y le deja al hombre uno más activo. Con el tiempo, ella empieza a llegar tarde y a hacer lo que le da la gana. Al mismo tiempo que ella se impone, él se encierra en su pasividad. “Uno es infiel y el otro celoso”. Esto no dura siempre. La mujer, se va volviendo frígida y el hombre cada vez tiene más dificultades para conseguir una erección. Ambos van perdiendo el deseo.

En el ego emocional está la lucha por la satisfacción:
Este conflicto ocurre cuando creemos que sin fusión no hay amor, cuando queremos convertirnos en un solo ser. Puede ser la consecuencia de que nuestra madre no nos diera el pecho suficientemente, ni nos abrazara todo lo que deseábamos. Eso ha provocado que nos convirtamos en adultos que buscan ser mantenidos material y emocionalmente. Nos acabamos casando con una madre y no con una mujer. Hemos crecido como un bebe frustrado y acabaremos encontrándonos con otro bebe frustrado. Uno le dice al otro: “enciérrate en casa conmigo, no te enredes con amistades, no cambies”. Te daré todo lo que quieras pero no crezcas, no te hagas adulto. Son dos niños aparentando ser una pareja adulta. Cuando el “hijo” empiece a ejercer de “madre” el otro, destronado, enferma, tiene un accidente o se arruina. Si uno crece el otro disminuye. Nunca dejarán de exigir, será una angustia permanente. En el fondo no buscan que los amen, sino que les agradezcan, cosa que nunca ocurrirá.

En el ego intelectual está la lucha por el poder:
El que domina, ocupa el 90% de la relación de pareja. Ambos miembros cuando eran niños, no tuvieron la oportunidad de ser ellos mismos, sino que fueron obligados a ser lo que sus dominantes padres querían que fueran. Crecieron con un enorme deseo de dominar al otro y la pareja es un campo de batalla. Quienes vencen pierden el interés en la relación y se alejan.
Quién mantiene sometido y atrapado al otro dice: “Ya que en la pareja uno tiene que dirigir voy a ser yo el que lo haga. Con mis padres nunca pude opinar, satisfacer mis gustos ni desobedecer. Ahora que te he encontrado a ti, débil y cobarde, aprovecharé para tratarte como ellos hicieron conmigo. El dominado y el dominador a veces intercambian los papeles por miedo a la separación. Si en la pareja una de las partes se sacrifica, no es una pareja de verdad.


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Imagen de archivo: Manny Jaef 
@alejodorowsky en Twitter

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