lunes, 26 de mayo de 2014

Cristóbal Jodorowsky: La Obra Es Una Proposición De Camino


Por Facundo Gari

Miembro de una familia culturalmente ilustre y provocadora, estrena en la sala Apolo Amor de mis amores, su primera pieza teatral. “A través del arte se pueden proponer situaciones, hacer experimentar a la gente un camino hacia la transformación interna”, sostiene.

A Cristóbal Jodorowsky basta preguntarle algo tan trivial como cuántos años tiene para comprobar la amplitud del traje de su filosofía y la coherencia con que lo viste. “Soy sin espacio y sin tiempo”, devuelve, sin pensarlo dos veces y a la vez lejos del casete. “Percibo en el espejo que mi cuerpo cambia pero siento que mi espíritu rejuvenece a cada paso. Soy cada vez más feliz, estoy más en paz, más realizado”, completa el artista, psicochamán y psicomago nacido y residente en México.

¿En qué consiste esa sanación de la que habla y a la que apunta el “camino” de la obra?

–En un estado de conciencia amplio, la percepción de la totalidad de la existencia dentro de uno mismo, y el encauzamiento de ese potencial en felicidad, libertad y éxito. Éxito no en el sentido de ser aplaudido y tener dinero, sino en el de realizar propósitos. Tiene que ver con ser uno mismo, no como individuo, sino como dimensión espiritual colectiva.

¿La mayoría de las personas no es “uno mismo”?

Somos imitadores de imitadores que han imitado a otros imitadores. La misión del animal humano es vivir hasta que termine el universo, entonces tiene que repetir su familia. Si dejas de imitar, la matas simbólicamente. Pero el cerebro no hace diferencia entre lo simbólico y lo literal, entonces cree que dejando una idea, una estructura emocional, una forma de hablar y de moverse, matas de veras. Le cuesta mucho transformarse así. Una parte de nosotros quiere hacerlo y otra parte no, que se llama el “yo conservación”.

Lo que dice recuerda al “quien se rebela contra la autoridad paterna y la vence es un héroe”, de Freud...

–Sí, pero ya no creo en Freud. Creo que hay que transformarse en el padre. Ser el padre, la madre, la familia uno mismo. Ser tú en tanto energía. Esa energía está paralizada, la tienes que transformar, encauzar. La sanación es transformar todo lo tóxico, lo repetido, en otro yo. Uno debe ser el alquimista de su propia energía.

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