martes, 27 de mayo de 2014

Todos, Sanando, Nos Sanamos A Nosotros Mismos

Alejandro Jodorowsky: Lo más importante de una terapia donde se recupere el gusto por la vida y se descubran los valores interiores, es el bosque genealógico. El máximo de la realización es el reconocimiento social.

La terapia no puede ni debe estar en manos de un sólo individuo, por muy sabio que este sea. El terapeuta no debe ser el imponente pescador que ofrece un pez al hambriento, debe ceder su poder de padre o madre universal, y, enseñando a sus pacientes la técnica de la pesca, conducirlos a explorar juntos las profundidades del oceánico inconsciente, para convertirse en sus propios curanderos.

Un grupo humano, en este presente tan en crisis, puede comenzar la gigantesca tarea de sanar al mundo. Todos, sanando, nos sanamos a nosotros mismos. Esta, por qué no decirlo, santa tarea, debe ser una lucha constante para sembrar conciencia y salud emocional, mental, sexual y material en nuestros semejantes. Y debe hacerse sin violencia, sin imposiciones ególatras, sin santones, sin intermediarios que se proclaman únicos portadores de la conciencia cósmica o divina.
Creando grupos de terapeutas colectivos, amando a todos los otros aprenderemos a amarnos a nosotros mismos... ”

Tomado de: Plano Sin Fin
Imagen: Adán Jiménez




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